Los chupetes son un clásico. El inicio de su utilización se remonta muchísimos años atrás, siendo en la actualidad uno de los artículos para bebés más demandados por los padres. De hecho, es difícil pensar en un bebé y no asociarlo a un chupete.

A pesar de su fama y el gran número de padres que los utilizan para sus bebés, los chupetes también tienen detractores.

Uno de los motivos más frecuentes por los que padres y madres rechazan o dudan de la conveniencia de usar chupete para sus hijos es la posibilidad de que le ocasione problemas dentales.

Sin embargo, ¿qué hay de cierto en esa preocupación? ¿realmente los chupetes producen problemas en la dentición de los bebés?

La respuesta es depende.

Como cualquier otro producto, el chupete tiene una finalidad y un periodo y forma de uso.

La finalidad del chupete es calmar a los bebés, que disfrutan y se relajan succionando la tetina del mismo. A algunos niños les basta con utilizarlo para dormir, a otros para calmar el llanto; pero también los hay que reclaman el chupete a todas horas.

Que el bebé utilice chupete para dormir, no solo no es perjudicial para sus dientes, sino que, además, diversos estudios científicos han descubierto que esa práctica reduce significativamente el riesgo de que el niño o niña sufra el síndrome de muerte súbita infantil.

En lo que al periodo de uso del chupete se refiere, los expertos sugieren que se introduzca varias semanas después del nacimiento, cuando la lactancia ya esté establecida, y no nada más nacer.

El límite de utilización de chupete estaría en los 3 años como máximo. Y aquí es cuando viene la otra cara de ese depende que decíamos anteriormente.

El chupete sí puede causar problemas dentales, pero si no se utiliza correctamente, si se utiliza demasiado tiempo.

Así, cuando un niño o niña usa chupete durante más de tres años es posible que desarrolle lo que se denomina maloclusión, un problema en el que las piezas dentales no están alineadas de forma correcta. Esto es causado por la propia fuerza que se ejerce "hacia afuera" de la boca al succionar el chupete.

Sin embargo, la maloclusión no es exclusiva del chupete, sino que puede ser originada por otros hábitos de succión, como por ejemplo chuparse el dedo.

Por lo tanto, lo más importante es retirar a tiempo dichos hábitos de succión, ya sea del chupete o del dedo, para asegurar que nuestro hijo o hija no desarrolle ningún problema de desarrollo dental.

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