Como ya hemos comentado en muchas ocasiones, aunque no es cierto que la salida de los dientes cause problemas como fiebres altas o diarreas, si es común que los niños presenten molestias.

Al fin y al cabo, las encías se inflaman y se vuelven más sensibles al tacto y al calor mientras sus nuevos dientes comienzan con su periodo de erupción, en el que literalmente tendrán que abrirse paso a través de la encía.

Para minimizar esas molestias y los cambios anímicos derivados de ellas (malhumor, irritabilidad, etc.), podemos poner en práctica tres estrategias sencillas que proporcionarán alivio a nuestro pequeño o pequeña.

3 formas de paliar las molestias de la dentición

Collares de lactancia, mordedores y otros artículos idóneos para morder

Para sentir que se alivia la mayor presión de las encías, causada por la hinchazón derivada de la salida de los primeros dientes, nuestro bebé querrá morder sin parar. Por tanto, este es el momento idóneo para ofrecerle collares de lactancia, mordedores u otros artículos apropiados y específicamente diseñados para ser mordidos por los niños.

Proporcionarle cosas frías

Para disminuir la sensación de calor y, a su vez, ayudar a aliviar la inflamación, conviene aliarse con el frío; además de evitar las cosas demasiado calientes, que tendrían justo el efecto contrario.

Los collares de lactancia y mordedores que pueden ser enfriados en el frigorífico o congelador, como los desarrollados por Mamichic, resultan muy útiles porque le estaremos proporcionando a nuestro hijo, por un lado, algo frío y, por otro, un artículo que puede morder para aliviar la presión de las encías.

Las comidas frías o del tiempo también ayudarán a disminuir las molestias a la hora de la comer. Esto es algo especialmente importante si, debido a la salida de los dientes, nuestro hijo empieza a rechazar las comidas calientes que habitualmente le ofrecemos. Será un indicativo de que la comida en cuestión está demasiado caliente (aunque esté a la temperatura de siempre) para el estado actual de sus encías inflamadas.

Un pequeño masaje

Otra estrategia que podemos poner en práctica para aliviar las molestias de nuestro bebé es la de darle un pequeño masaje en las encías.

En realidad, estaremos ejerciendo una pequeña presión para que, paradójicamente, sienta menos presión. Sería un efecto similar, aunque no igual, al que le proporcionan los mordedores o collares de lactancia cuando los muerde.

Para masajear las encías de nuestro hijo o hija basta con pasarle el dedo o una gasita húmeda por las encías, en especial por las zonas enrojecidas o con evidentes signos de albergar un dientecito a punto de salir. Para hacerlo es muy importante lavarnos muy bien las manos antes, especialmente si vamos a pasar nuestro dedo directamente por sus encías. No es necesario ejercer mucha presión y es preferible tener las uñas bien cortas para evitar cualquier rasguño. Tampoco es conveniente insistir demasiado o de forma inquisitiva en un área, ya que en la encía inflamada una fricción inadecuada podría causarle más molestia que alivio.

Hemos de hacerlo despacito, con suavidad, con una presión leve y durante un periodo más bien breve.

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