Cuando el cordón umbilical se seca y se desprende, puede ocurrir que notemos un bulto en el ombligo del bebé, el cual puede ser más evidente cuando el niño llora o hace fuerza por otros motivos.

Ese bultito es lo que se denomina hernia umbilical, una protuberancia que se forma porque parte de la pared intestinal y otros tejidos abdominales del bebé sobresalen.

La hernia umbilical en el bebé se produce cuando el área por la que pasaba el cordón umbilical, que lo une a la madre durante la gestación, no se cierra en su totalidad. Esto permite que los tejidos ya mencionados sobresalgan formando una protuberancia.

El aspecto de esta hernia es la de un bulto móvil y blando, y su tamaño es muy variable; en algunos niños es realmente pequeño, y en otros de un tamaño considerable.

Aunque su descripción pueda alarmarnos, realmente no se trata de un problema grave. De hecho, rara vez es necesario recurrir a una intervención quirúrgica para resolverlo.

El bebé no siente dolor o molestias y generalmente la hernia umbilical desaparece espontáneamente a medida que el bebé va creciendo, ya que los músculos del abdomen “se van sellando”, lo que evita que esos tejidos continúen sobresaliendo.

Si se da el caso de que la hernia no se cierra de manera espontánea, es cuando puede ser necesario recurrir a una intervención quirúrgica. Esta medida suele llevarse a cabo de los 4 años de edad en adelante, cuando se ha esperado suficiente tiempo como para que el propio cuerpo resuelva el problema pero sigue estando ahí.

También puede ser necesaria una cirugía en casos especiales, como cuando hay problemas derivados de la hernia, como por ejemplo el estrangulamiento del intestino. Sin embargo, y afortunadamente, ese tipo de complicaciones son muy poco frecuentes.

En cualquier caso, siempre es conveniente comentarlo con nuestro pediatra, para que evalúe el caso particular de nuestro bebé y nos asesore si debemos prestar atención a los cambios que puedan producirse en la hernia; así como para resolver todas las dudas que podamos tener al respecto.

Cabe destacar que eso de que las hernias umbilicales aparecen porque el bebé llora demasiado no es cierto. La aparición de una hernia umbilical tampoco tiene nada que ver con la forma en la que se corta el cordón umbilical. Ambas suposiciones son sólo mitos.

Como hemos dicho, la hernia umbilical aparece por la no oclusión del orificio de paso del cordón umbilical en la pared abdominal. Simplemente es más evidente cuando el bebé llora o hace fuerza porque la protuberancia se marca de una manera más pronunciada en su barriguita.

Customer Reviews (0 comentarios)

Dejar un comentario