Cuando algo funciona y gusta, se pone de moda. Y, cuando algo se pone de moda, empiezan a apares cientos de versiones diferentes de ese artículo, servicio o cosa que se ha convertido en tendencia.

La variedad es buena, pero ojo, como consumidores debemos elegir bien y no dejarnos llevar sin más por la amplia oferta del mercado.

En el caso de los collares de lactancia no es diferente. Es un producto fantástico, bonito y útil que ayuda tanto a las mamás como a sus bebés. ¡Lo tienen todo!

Sin embargo, como cualquier otro producto, existen multitud de versiones de collares de lactancia que varía no solo en su diseño, sino también en los materiales empleados para su fabricación.

Como sabéis, en Mamichic utilizamos silicona alimentaria antibacteriana, 100% segura, aprobado por las agencias internacionales más exigentes y con unas características de suavidad y dureza ideales para los bebés.

Sin embargo, no todos los collares de lactancia que encontramos por ahí cumplen con esos requisitos. Por ello, como padres, es importante prestar atención a los materiales y el diseño de cualquier artículo que adquirimos para nuestros pequeños.

Algunos de los materiales utilizados en otros collares de lactancia son, por ejemplo, el trapillo o tela y la madera.

Aunque la tela o el trapillo no va a suponer un daño mecánico para nuestro bebé, no es un material adecuado para un collar de lactancia, que está pensado para ser chuperreteado y mordisqueado. ¿Por qué? Pues, por ejemplo, porque se empapa con mucha facilidad y se seca con demasiada dificultad.

Ese ambiente húmedo podría contribuir al desarrollo de bacterias, además de que el material puede acumular olores y sabores con facilidad. Sobra decir que, además, para la mamá debe ser realmente incómodo continuar llevando su collar después de que el bebé lo deje empapado.

En el caso de los collares de lactancia que contienen piezas de madera, tampoco estaríamos frente al material adecuado. La madera también absorbe toda esa humedad de la saliva del bebé, ocurriendo prácticamente lo mismo que hemos comentado en el caso anterior. Pero es que, además, se trata de un material demasiado duro para la función que debe cumplir.

Sin lugar a dudas, y nuestra experiencia lo corrobora, la silicona alimentaria antibacteriana es la mejor opción. Por eso en Mamichic la empleamos no solo en nuestros collares, sino en multitud de otros productos que diseñamos con amor para los más pequeños.

Customer Reviews (0 comentarios)

Dejar un comentario