Actualmente existen infinidad de modelos de chupetes, que varían en forma, tamaño, materiales…Incluso los hay con usos concretos, como los chupetes específicos para dormir o aquellos que funcionan como dispensadores de medicamentos, por ejemplo.

Sin embargo, por encima de todas esas características diferentes que dependen de la elección de los padres (y el bebé), todos los chupetes deben cumplir los requisitos que exige la normativa de seguridad vigente.

La normativa que regula lo referente a chupetes para bebés y niños de corta edad recoge claramente cuáles son los requisitos o estándares de calidad que estos artículos deben cumplir. Algunos de ellos son:

- El disco del chupete tiene que poseer al menos dos agujeros u orificios de ventilación; éstos deben tener cuatro milímetros de diámetro como mínimo.

- Los bordes del chupete deben estar protegidos o ser redondeados para evitar cualquier posible rasguño o daño al bebé.

- No deben contener piezas desmontables de pequeño tamaño que pudieran ser ingeridas por el bebé; por tanto, todas las piezas deben estar perfectamente ensambladas.

- Independientemente de la forma que posea, la tetina debe estar fabricada de un material flexible, sin superar los 30 milímetros de longitud.

Además de las normas referentes a la estructura, el tamaño o el material utilizado para la fabricación de los chupetes, la normativa también recoge diversos requisitos en relación al embalaje y la venta de los mismos. Dos de estos requisitos son, por ejemplo:

- El consumidor debe tener a su disposición toda la información relevante para el correcto uso y sobre la seguridad del chupete. Por ello, el etiquetado de los chupetes debe incluir todos los datos importantes, las instrucciones de uso y las advertencias específicas que estipula la normativa.

- Como no podía ser de otra forma, es estrictamente obligatorio que los chupetes se vendan en envases cerrados, herméticos.

Customer Reviews (0 comentarios)

Dejar un comentario