Si eres lector/a habitual de nuestro blog sabrás que nuestro último artículo trataba sobre los mordedores. Tal como te explicábamos en él los mordedores son la forma más útil de tratar de combatir la inflamación y el dolor provocados por la salida de los dientes. Nuestro artículo de hoy va a centrarse en un tipo muy concreto de mordedor: los collares de ámbar. Presta mucha atención a lo que viene a continuación ya que es de suma importancia para la seguridad de nuestros bebés.

¿Qué son los collares de ámbar?

Los collares de ámbar son una solución que existió y estuvo de moda hace ya varios años con el fin de tratar de aliviar las molestias y el dolor relacionados con la salida de los dientes en los bebés. Estos collares eran pequeños collares que se colocaban alrededor del cuello de los pequeños para que estos los mordiesen. A pesar del nombre que recibían estos collares no estaban realizados con cuentas de ámbar sino con cuentas de plástico que imitaban dicho material.

¿Funcionan los collares de ámbar?

Los collares de ámbar se mostraron del todo inútiles para tratar las molestias de los pequeños y esto explica, en parte, por qué han desaparecido, prácticamente, del mercado. Los vendedores y comerciales de este tipo de collares hablaban de que el ámbar poseía unas propiedades especiales capaz de aliviar el dolor de los pequeños. Aunque estas propiedades especiales nunca han sido probadas científicamente no es importante ya que los collares no estaban fabricados en ámbar, tal como acabamos de mencionar. Los collares se fabricaban en cuentas de plástico por lo que sus supuestos beneficios eran totalmente falsos.

¿Son seguros los collares de ámbar?

Otro tema bastante importante que acabó con la popularidad de este tipo de collares fue el relativo a la seguridad. Se trataba de un producto muy poco seguro para nuestros bebés y, de hecho, era muy peligroso. Las cuentas no estaban aseguradas más que por un cordón muy fino por lo que resultaba extremadamente sencillo que el collar se rompiera y los bebés se tragasen las bolas de plástico. También existía riesgo de ahogamiento.

Customer Reviews (0 comentarios)

Dejar un comentario